Ir al contenido principal

Entradas

La lámpara del cuerpo (Mateo 6:22-23)

La lámpara del cuerpo es el ojo; por eso, si tu ojo está sano, todo tu cuerpo estará lleno de luz. Pero si tu ojo está malo, todo tu cuerpo estará lleno de oscuridad. Así que, si la luz que hay en ti es oscuridad, ¡cuán grande será la oscuridad! (Mateo 6:22-23; Lucas 11:33-36) La palabra griega para sano es haplus ; y por lo general esta palabra quiere decir generoso. Es el ojo generoso lo que Jesús recomienda aquí. Y la palabra para malo es ponêrós , que en el N.T. quiere decir normalmente tacaño o avaricioso. Una posible e interesante explicación es que la luz que penetre en el ser de una persona depende del estado espiritual del ojo por el que ha de pasar, porque el ojo es la ventana de toda la persona. De esto se extrae que la opinión que tengamos de los demás depende de la clase de ojo con que la miremos. Así que, Jesús puede estar diciendo: “Una percepción generosa te dará una visión clara y sin deformaciones de la vida y de las personas; pero un espíritu tacaño...

El verdadero tesoro (Mateo 6:19-21)

No acumulen para sí tesoros en la tierra, donde la polilla y la herrumbre destruyen, y donde ladrones penetran y roban; sino acumulen tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni la herrumbre destruyen, y donde ladrones no penetran ni roban; porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón. (Mateo 6:19-21; Lucas 12:33-34) ¿Qué son los tesoros en el cielo? En varias ocasiones Jesús mencionó cómo tener tesoros en el cielo: “ vende lo que posees y da a los pobres, y tendrás tesoro en los cielos ” ; (Mt 19:21; Mr 10:21; Lc 18:22); “ Vended vuestras posesiones y dad limosnas; haceos bolsas que no se deterioran, un tesoro en los cielos que no se agota, donde no se acerca ningún ladrón ni la polilla destruye ” (Lc 12:33) Según Jesús, algo que hace que tengamos “ tesoro en el cielo ” es ayudar a los pobres, los necesitados. Proverbios 19:17 dice: “A Jehová presta el que da al pobre, y el bien que ha hecho, se lo volverá a pagar” Este versículo viene a decir, que quie...

El ayuno (Mateo 6:16-18)

Cuando ayunen, no pongan cara triste como hacen los hipócritas, que cambian sus rostros para mostrar que están ayunando. Les aseguro que estos ya han obtenido toda su recompensa. Pero tú, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara para que no sea evidente ante los demás que estás ayunando, sino solo ante tu Padre, que está en lo secreto; y tu Padre, que ve lo que se hace en secreto, te recompensará. (Mateo 6:16-18) La ley de Moisés especificó un solo ayuno para ser observado anualmente (Lev 16:29-34) En el Nuevo Testamento se asocia con el duelo (Mt 9:14-15) y la oración (Lc 2:37; Hch 14:23). En estos pasajes el ayuno acompañó a la oración como reconocimiento del intenso deseo de discernir la voluntad de Dios. En este pasaje, Jesús reconoce la práctica judía de ayunar, pero no dice que sea obligada ni tampoco la prohíbe. Jesús lo que condena otra vez es la hipocresía religiosa, enfatizando la importancia de adorar a Dios con sinceridad de corazón. Aunque el a...

No nos dejes caer en tentación (Mateo 6:13)

Y no nos dejes caer en tentación, sino líbranos del maligno. (Mateo 6:13; Lucas 11:4) Al decir “ no nos dejes caer en tentación ” estamos pidiendo a Dios que no permita que caigamos en circunstancias demasiado difíciles para nosotros, y que siempre nos provea la salida de la tentación y la fuerza necesaria para soportar toda prueba. Así se desprende cuando leemos 1 Corintios 10:13 que dice: “Ustedes no han sufrido ninguna tentación que no sea común al género humano. Pero Dios es fiel y no permitirá que ustedes sean tentados más allá de lo que puedan aguantar. Más bien, cuando llegue la tentación, él les dará también una salida a fin de que puedan resistir” Las Escrituras dejan claro que Dios permite que de diversos modos seamos probados para fortalecer nuestra fe y recordarnos nuestra necesidad de andar con nuestra mano firmemente puesta en la de Él (Gén 22:1; 1 Ped 4:12; Sant 1:2-4; 12-14; Rom 5:3; 8:18, 28) Las tentaciones o las pruebas no están permitidas por Dios pa...

Perdónanos nuestras deudas (Mateo 6:12)

Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros hemos perdonado a nuestros deudores. […] Porque si perdonáis a los hombres sus transgresiones, también vuestro Padre celestial os perdonará a vosotros. Pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras transgresiones. (Mateo 6:12, 14-15; Lucas 11:4) ¡Cuán agradecidos debemos estar por esto! Necesitamos que Dios nos perdone nuestros pecados, que son deudas morales y espirituales que tenemos con Dios. Necesitamos que Dios nos cancele estas deudas cuyo total, de conocerse, seguro que nos asustaría. Por eso, siempre hemos de agradecer la gran misericordia que Dios tiene con nosotros. Pero notemos que Dios nos pone una pequeña condición: que nosotros también cancelemos las deudas que otros tienen pendiente con nosotros. El sentido literal de la frase es: " Perdónanos nuestros pecados en la misma proporción en que nosotros perdonamos a los que han pecado contra nosotros " (Mateo 6:12)....

Danos el pan nuestro de cada día (Mateo 6:11)

Danos hoy el pan nuestro de cada día (Mateo 6:11; Lucas 11:3) Esta petición nos recuerda que Dios es el originador del alimento. Nos corresponde pedírselo a Él y no al gobierno o a la ciencia. Ni todos los científicos juntos pueden crear una semilla que crezca y dé su fruto; todo el alimento ha sido creado y existe por Dios. Lo que comemos, por tanto, es un regalo que nos hace Dios. Y la petición no solo se refiere al pan, ya que la palabra "pan" es palabra genérica y significa lo necesario para sostener la vida física (ver Gen 3:19) Por tanto, esta es una oración sencilla para que Dios nos supla con las cosas que necesitamos para el día que tenemos por delante. También nos enseña a pensar sólo en nuestras necesidades del día. Nos evitamos mucha ansiedad si aprendemos a confiar en Dios y nos centramos en el día a día, sin preocuparnos en las necesidades futuras. Proverbios 30:8-9 es una oración muy apropiada: "no me des pobreza ni riquezas, sino sustén...

Venga tu reino. Hágase tu voluntad (Mateo 6:10)

Venga tu reino. Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo (Mateo 6:10) ¿Qué es el reino de Dios? En el N.T. encontramos muchas referencias del reino de Dios como una realidad futura en la segunda venida de Jesús (Lc 21:31; 22:18), pero también como algo que comenzó a estar presente en la primera venida de Jesús (Lc 11:20; 17:20-21). Aquí Jesús nos está enseñando a orar para que venga Su reino. Con esto pedimos la consumación total del Reino, cuando la voluntad de Dios se haga en toda la tierra como se hace en el cielo. Pero mientras tanto, han existido y existen ciudadanos del Reino de Dios, en el sentido de que cualquier persona que hace la voluntad de Dios es partícipe o ciudadano del reino de Dios. Entonces, el reino de Dios lo podemos entender como el ámbito donde se realiza la voluntad de Dios. Pocas cosas son más apropiadas que pedir que se haga la voluntad de Dios en toda la tierra, porque sabemos que Dios es el verdadero experto en la vida, y porque pod...

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre (Mateo 6:9)

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre (Mateo 6:9) Jesús cuando se dirigía a Dios siempre usaba el término " Padre " , algo que nosotros hacemos también: no llamamos a nuestro padre por su nombre sino como padre o papá. En el A.T., el nombre de Dios se suele traducir como “Jehová” o “Yahvé”; y en el N.T. tanto Jesús como los escritores del N.T. utilizaron a menudo la expresión "Padre", o "Padre celestial". Lo importante es dirigirnos a Él con sinceridad, respeto y amor. Por otra parte, decir Padre nuestro implica la eliminación del yo. El que Dios sea nuestro Padre nos une como cristianos con todos los que con sinceridad y en verdad reconocen al Padre de nuestro Señor Jesucristo. Al dirigirnos a nuestro Padre que ‘ está en los cielos ’ , nos hace pensar, que a pesar de la estrecha relación personal que podamos tener con Dios, siempre hemos de percibir Su infinita majestad y grandeza (Isa 57:15) y nuestra propia ...

Introducción al Padre nuestro (Mateo 6:9-13)

Ustedes deben orar así: “Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy el pan que necesitamos. Perdónanos nuestras ofensas, como también nosotros hemos perdonado a nuestros ofensores. Y no nos dejes caer en tentación, sino líbranos del maligno” (Mateo 6:9-13; Lucas 11:1-4) Aquí tenemos la conocida oración del Padre nuestro. Jesús la dio a sus discípulos como una oración modelo con la cual podrían formar sus oraciones. Podemos observar que hay un orden premeditado en las peticiones de la oración. Las primeras tres tienen que ver con Dios y Su gloria y las siguientes tres con nuestras necesidades. Este es el orden correcto y Jesús nos quiere hacer ver que primero tenemos que reconocer y dar a Dios el lugar que le corresponde, y sólo después, pensamos en nosotros y nuestras necesidades. Sólo cuando le damos a Dios el lugar que Le corresponde, todo lo demás lo vemos en su debida pers...

No uséis vanas repeticiones (Mateo 6:7-8)

Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis (Mateo 6:7-8) La oración no debería consistir en vanas repeticiones. Algunas personas piensan que repetir las mismas palabras una y otra vez hará que finalmente Dios los oiga. No es que esté mal acercarnos a Dios con la misma petición, ya que el mismo Jesús animó a que a hacer oraciones persistentes (Mt 26:39, 42, 44; Lc. 18:1–8) Lo que Jesús sí condena es el uso de “ vanas repeticiones ” , donde el énfasis no está en “ repeticiones ” , sino en “ vanas ” ; es decir, palabras sin sentido, repeticiones vacías de palabras y frases que no se elevan con un corazón sincero. Dios no se impresiona por la mucha palabrería; pero nunca se ora demasiado si nuestras oraciones son sinceras expresiones que proceden del corazón Jesús dice que Dios ya sabe ...

Que tu oración sea en secreto (Mateo 6:5-6)

Y cuando oréis, no seáis como los hipócritas; porque a ellos les gusta ponerse en pie y orar en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos por los hombres. En verdad os digo que ya han recibido su recompensa. Pero tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cuando hayas cerrado la puerta, ora a tu Padre que está en secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará (Mateo 6:5-6) Otra vez Jesús enfoca la atención en los motivos, esta vez sobre nuestras oraciones. La oración es una provisión sencillamente maravillosa. Por lo general, las personas consideradas “importantes” no están accesibles para casi nadie. En cambio, nuestro Padre celestial, el Creador del universo, está dispuesto, incluso deseoso de escuchar nuestras oraciones sinceras. Pero esta accesibilidad que tenemos con Dios; a veces, puede que no la apreciemos como es debido. Cuando hablamos a Dios, no se nos debe olvidar que estamos hablando con nuestro Creador, el Todopoderoso. Por ...

Que tu limosna sea en secreto (Mateo 6:2-4)

Por eso, cuando des a los necesitados, no lo anuncies al son de trompeta, como lo hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles para que la gente les rinda homenaje. Les aseguro que ellos ya han recibido toda su recompensa. Más bien, cuando des a los necesitados, que no se entere tu mano izquierda de lo que hace la derecha, para que tu limosna sea en secreto. Así tu Padre, que ve lo que se hace en secreto, te recompensará (Mateo 6:2-4) Al decir ‘ anunciar al son de trompeta ’ se entiende que es toda acción o palabra con que se demuestra jactancia por alguna obra buena, como sucede cuando uno da limosna, fijándose en alguien que tenga delante, o cuando se le dice a otro, o cuando se lo da a persona que pueda devolvérsela. Si no fuera por estas causas no lo haría, más aún cuando lo hiciere en un lugar secreto, pero con el propósito de que aquello le sirva de alabanza, aún toca la trompeta. (Pseudo Crisóstomo, cristiano del siglo IV) Cuando se da...

La motivación tras las obras justas (Mateo 6:1)

Cuídense de no hacer sus obras de justicia delante de la gente para llamar la atención. Si actúan así, su Padre que está en el cielo no les dará ninguna recompensa (Mateo 6:1) Estas palabras ponen el foco de atención en los motivos de nuestras obras justas. Jesús nos enseña que si nuestro motivo es llamar la atención de los demás, perderemos la mayor recompensa y el mayor reconocimiento al que podemos aspirar: el que otorga nuestro Padre celestial. Notemos que Jesús no dice que nos abstengamos de realizar obras justas delante de los hombres, sino que, cuando lo hagamos, nuestra motivación no ha de ser para que los demás nos vean (Mt 5:16) La Biblia no solamente nos enseña lo que debemos hacer, sino también el propósito y la motivación con los cuales debemos obedecer. El deseo afanoso de obtener la atención, aprobación y aplauso de otros es una tentación constante para los súbditos del reino. Por lo tanto, debemos examinarnos, porque no basta con ofre...

Amar a los enemigos (Mateo 5:43-48)

Ustedes han oído que se dijo: “Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo”. Pero yo digo: Amen a sus enemigos y oren por quienes los persiguen, para que sean hijos de su Padre que está en los cielos. Él hace que salga el sol sobre malos y buenos, y que llueva sobre justos e injustos. Si ustedes aman solamente a quienes los aman, ¿qué recompensa recibirán? ¿Acaso no hacen eso hasta los recaudadores de impuestos? Y si saludan a sus hermanos solamente, ¿qué de más hacen ustedes? ¿Acaso no hacen esto hasta los gentiles? Por tanto, sean perfectos como su Padre celestial es perfecto (Mateo 5:43-48; Lucas 6:32-36) La palabra utilizada aquí para amar es ágape . El amor ágape consiste es querer a toda persona independientemente de su proceder. Quien expresa este amor odia las injusticias, pero se guarda de perjudicar a la persona que las realiza; más bien, pretende el mayor bien para ella. Jesús no nos pide que amemos a nuestros enemigos igual que amamos a nuestra familia...

No resistan al que les haga mal (Mateo 5:38-42)

Ustedes han oído que se dijo: “Ojo por ojo y diente por diente”. Pero yo digo: No resistan al que les haga mal. Si alguien te da una bofetada en la mejilla derecha, vuélvele también la otra. Si alguien te pone pleito para quitarte la capa, déjale también la camisa. Si alguien te obliga a llevarle la carga una milla, llévasela dos. Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no le vuelvas la espalda (Mateo 5:38-42; Lucas 6:29-30) Aquí Jesús está enseñando con varios ejemplos, un principio de cómo el amor ha de responder a situaciones donde lo normal es tener deseos de vengarse, o al menos sentirse molesto. Respecto a la famosa expresión “devolver la otra mejilla”, Jesús no quiso decir que se debería pedir más bofetadas. Él mismo, cuando se le abofeteó en la cara durante su juicio, protestó a quien le maltrató diciendo: “ Si he hablado mal, da testimonio de lo que he hablado mal; pero si hablé bien, ¿por qué me pegas? ” (Jn 18:22-23) La ...

No jurar (Mateo 5:33-37)

También han oído que se dijo a sus antepasados: “No faltes a tu juramento, sino cumple con tus promesas al Señor”. Pero yo digo: No juren de ningún modo: ni por el cielo, porque es el trono de Dios; ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey. Tampoco jures por tu cabeza, porque no puedes hacer que ni uno solo de tus cabellos se vuelva blanco o negro. Cuando ustedes digan “sí”, que sea realmente sí; y cuando digan “no”, que sea no. Cualquier otra cosa que digan más allá de esto proviene del maligno (Mateo 5:33-37) Jesús nos enseña que nunca debemos necesitar de un juramento para garantizar lo que decimos. Se nos debe conocer por ser personas que siempre decimos la verdad. Clemente de Alejandría decía que los cristianos deberían vivir de tal manera y demostrar tal carácter que a nadie se le ocurriera nunca exigirles un juramento. Cuando dice: " Cualquier otra cosa que digan más allá de esto...

El divorcio (Mateo 5:31-32)

Se ha dicho: “El que se divorcia de su esposa debe darle un certificado de divorcio”. Pero yo digo que, excepto en caso de inmoralidad sexual, todo el que se divorcia de su esposa la induce a cometer adulterio y el que se casa con la divorciada comete adulterio (Mateo 5:31-32) Tanto para la cultura judía, y sobre todo para la griega, la enseñanza de Jesús sobre la fidelidad en el matrimonio suponía una extraordinaria novedad. Para los judíos, a pesar del favorable trato que Dios le daba a la mujer, ésta era considerada poco más que una cosa, una pertenencia. La mujer no tenía derecho a divorciarse por ningún motivo, mientras que el hombre podía hacerlo bajo cualquier motivo, que para muchos podía ser: quemar el pan, echar mucha sal en la comida, por no llevarse bien con los suegros, etc. Pero para Jesús, y por tanto, para todos los cristianos, solo hay una causa a la vista de Dios que puede ser motivo de divorcio: la fornicación. Por lo tanto, cualquie...

Cirugía espiritual (Mateo 5:29-30)

Por tanto, si tu ojo derecho te hace pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder una sola parte de tu cuerpo y no que todo él sea arrojado al infierno. Y si tu mano derecha te hace pecar, córtatela y arrójala. Más te vale perder una sola parte de tu cuerpo y no que todo él vaya al infierno (Mateo 5:29-30) Aquí Jesús dice qué hacer para no codiciar a una mujer. Habla de sacarse un ojo o cortarse una mano, figuras simbólicas que trasladan el mensaje de lo necesario de hacer una "cirugía espiritual", lo que en español se llama "cortar por lo sano". Si uno tiene un hábito o una relación que le lleve a cometer adulterio en el corazón, lo mejor es terminar con ello de forma radical, cueste lo que cueste. Por ejemplo, si alguien ha caído en el sucio hábito de ver pornografía en internet, es mucho mejor decidir a no utilizar internet, que permitir que ese hábito lo conduzca a perder la relación con Dios. Anterior --- Lista de temas ...

Adulterio en el corazón (Mateo 5:27-28)

Ustedes han oído que se dijo: “No cometas adulterio”. Pero yo digo que cualquiera que mira a una mujer y la codicia ya ha cometido adulterio con ella en el corazón (Mateo 5:27-28) Otra vez Jesús lleva los asuntos al corazón, donde nacen los buenos y malos deseos (Mr. 7:21-23) Según la interpretación de los escribas, el pecado consistía en llevar a cabo el acto de adulterio. Jesús dice que, ante los ojos de Dios, el que permite y acaricia tal pensamiento en su corazón ya es un adúltero. Esa mirada prolongada, sensual, saboreando la fantasía de una relación ilícita, indica una actitud que ofende a Dios; y al excitar ese deseo en el corazón, fácilmente se es capaz de cometer el acto físico de adulterio cuando las circunstancias sean propicias. Anterior --- Lista de temas --- Siguiente

Reconcíliate pronto con tu adversario (Mateo 5:25-26)

Reconcíliate pronto con tu adversario mientras vas con él por el camino, no sea que tu adversario te entregue al juez, y el juez al alguacil, y seas echado en la cárcel. En verdad te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo (Mateo 5:25-26) Parece que el punto a aprender es este: cuando ocurra un conflicto personal hemos de reconciliarnos lo antes posible ; de lo contrario, el problema que tengamos se puede acrecentar y complicar. La amargura engendra amargura. Por eso, el factor tiempo es importante a la hora de arreglar los problemas con nuestro semejante. Anterior --- Lista de temas --- Siguiente